Borja: “El escudo del Atlético me ha traspasado la camiseta, lo llevo en el corazón”

Borja Garcés, jugador del Atlético de Madrid B, lleva al equipo colchonero en el corazón. El filial colchonero logró este pasado fin de semana un nuevo triunfo. Lo hizo ante el Marino de Luanco para mantener el liderato del Grupo I. Venció 3-0 y el tercero de los goles lo firmó Borja Garcés.

Al marcar, tras casi nueve meses por una gravísima lesión, el jugador rompía a llorar y sus compañeros le arropaban. El melillense tuvo que ser operado tras sufrir una grave lesión en su rodilla derecha en el transcurso del partido entre el filial rojiblanco y el Burgos, del grupo I de Segunda B, que se disputó el pasado 25 de marzo. De eso hacen nueve meses ya. El melillense, que renovó a principios de año hasta 2022, fue intervenido quirúrgicamente el pasado 2 de abril y recibió el alta el 16 de octubre del año pasado.

“Fue lo peor que le puede pasar a un jugador, este tipo de lesiones. Lo importante es que estoy de vuelta y con muchas ganas”, le dijo el delantero a Onda Madrid. “Habría que ponerse en mi piel para saber el esfuerzo que supone recuperarse. Hay veces que piensas, y si no me recupero bien… Muchos pensamientos malos. Lo que me ha sacado adelante la lesión ha sido el mucho trabajo que he hecho”, añadió en declaraciones a ‘El Partido de la Una’.

En este sentido reconoció que con el gol del otro día “salió todo lo malo” que llevaba dentro por tantos meses sin poder jugar. Recordemos que el jugador rompió a llorar tras anotar, porque hacía casi nueve meses de la lesión que le había impedido hacer lo que más le gusta.

Agradecimientos para muchos
“Me gustaría darle las gracias al doctor que me operó, que es un fenómeno, hasta el último enfermero o enfermera. Por supuesto, los recuperadores, los fisios, el entrenador, los compañeros, masajistas… a todos. Si me olvido de alguien perdón. Todos me han dado fuerzas para seguir adelante con la lesión”, afirmó antes de acordarse de unas palabras de Álvaro Morata tras su lesión en las que se lamentaba. “Le conozco de antes. Le quiero mucho, es un gran chico, un trozo de pan”, apuntaba.

El melillense explicó que “casi toda la primera plantilla y el cuerpo técnico” le dieron ánimos en estos meses. También se acordó de sus compañeros del filial. “Es como mi familia, paso la mitad de los días con ellos”, señalaba en Onda Madrid.

El jugador se acordó de sus compañeros lesionados del B. “Les digo que tengan la cabeza arriba, que de todo se sale. A Darío (Poveda) le quedan ya sólo cinco meses y estará en el campo”.

El canterano se acordó del gol que metió con el primer equipo ante el Eibar. “Es el momento más emocionante de mi vida. Me limpiaba los ojos y no me daba cuenta de que estaba llorando. Habría que ponerse en mi piel para saberlo… Ni yo mismo me daba cuenta de lo que sentía en ese momento. Con eso sueño todavía, marcar otro gol con el Atlético… uf. El escudo me ha traspasado y lo llevo en el corazón. No sólo desde que vine, sino antes el Atlético era mi equipo. Cuando llegué me inculcaron los valores de este club que son los mejores del mundo. Si antes ya tenía un hueco en mi corazón, al venir aún más, llevo cinco años”.

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