Un Madrid ‘Made in France’

Didier Deschamps llevó a Francia a conquistar el Mundial de Rusia con un equipo perfectamente organizado tácticamente para no ser vulnerable. Sabía Deschamps que debía dotar al equipo de una estructura defensiva que empezará en el centro del campo con dos jugadores que marcan el estilo de la selección gala: Pogba y Kanté.

Ellos eran la clave del equilibrio de los galos, una selección con jugadores desequilibrantes arriba del nivel de Mbappé o Griezmann y con un delantero centro, Giroud, capaz de los goles más inverosímiles. Pero el gol era lo que menos le preocupaba al seleccionador porque sabía que llegaría desde cualquier jugador del campo. Goles importantes los marcaron defensas, Pavard contra Argentina, Varane contra Uruguay o Umtiti en semifinales contra Bélgica.

Para mantener la tensión defensiva, el seleccionador necesitaba que sus jugadores estuvieran preparados físicamente para el trabajo que les pedía y de eso se encargaba Gregory Dupont, el preparador físico que analizaba el desgaste de cada jugador y lo que podía aportar cada partido. Eran imparables. Ganaron con solvencia y convirtiéndose en un equipo coral, con Mbappé como atracción mediática más que como única estrella porque el bloque era lo que les hizo ganar. Esa es precisamente la idea de Zinedine Zidane para devolver al Real Madrid a la senda del éxito después de cerrar el 2019 en blanco.

Empezó el técnico francés contratando al mismísimo Dupont, al hombre que trabajó la selección gala para convertirla en insuperable físicamente. Quiso fichar a Pogba para acompañar a Casemiro pero la dificultad del mercado o la decisión de Florentino Pérez de no invertir en este jugador provocó que se diera la oportunidad a Fede Valverde. Y la apuesta le ha salido genial. Ya tiene las dos piezas que apuntalan la defensa. El Real Madrid se ha convertido en un equipo defensivamente solvente, con una estadística en Liga devastadora: 36 goles a favor y sólo 12 en contra. Sólo el Atlético ha recibido tan pocos goles. Solvencia defensiva conseguida.

Zidane, como Deschamps, diversifica el gol. Benzema es el ‘9’ indiscutible pero quiere que el gol llegue también desde la segunda línea y potencia la creatividad. Los ‘jugones’ (Modric-Isco-Kroos) son una opción que potenciará pero quiere, como Deschamps, que toda la plantilla esté motivado. Zidane se ha marcado como gran objetivo la Liga, el trofeo de la regularidad y para optar a este título necesita a todos los jugadores motivados.

Hazard es el elemento diferencial para Zidane, Griezmann lo es para Deschamps. Dos perfiles para un mismo objetivo: ganar desde el equilibrio defensivo. Ese es el manual.

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